Francisco Loor: El paÃs que queremos
Una artÃculo del Pastor Francisco Loor, lÃder evangélico ecuatoriano que junto a otros pastores están impulsando el hecho de que la próxima constitución del Ecuador no deje a Dios y sus valores a un lado. Loor aborda con este interesante artÃculo como estas peticiones son el sentir de la mayoria del Ecuador y no simples caprichos o ideas de dividir el paÃs como unos cuantos piensan.
Al considerar el documento estructural materia de análisis de la Asamblea Nacional Constituyente encontré en el preámbulo una interesante frase: El paÃs que queremos. Me pregunté: ¿será el paÃs que quieren los 130 asambleÃstas o el pueblo ecuatoriano? Esta declaración me motiva a formular las siguientes preguntas:
En primer lugar: ¿El paÃs que queremos debe sacar el nombre de Dios de la Constitución?
Según algunos asambleÃstas no es necesario incluir el nombre de Dios porque a Él se lo lleva en el corazón. Esta afirmación parece estar muy distante de la realidad y estilo de vida de algunos de sus proponentes. Además, es un pobre argumento de fondo y forma. Si no es necesario incluir el nombre de Dios en la Constitución tampoco lo es dejar por escrito ninguna ley porque podemos llevarla en el corazón.
Si tenemos la capacidad de llevar a un Dios tan grande en el corazón, ¿cómo no vamos a poder llevar esas pequeñas e insignificantes leyes terrenales? Además, parece ser que por las presiones y temores que genera un posible no en el referéndum, se introduce ahora en el borrador de la Constitución (con una mente lúcida y un corazón no tan ardiente) una tibia frase invocando la protección de Dios. Un Dios para todos los gustos: indefinido, impersonal, sincretista, que pueda salvar los muebles a la propuesta de la Asamblea.
El paÃs que queremos debe incluir el nombre de Dios en el cual creemos. Ese es el sentir del 95% de la población que en democracia basta y sobra. Ese Dios Todopoderoso está revelado en las Sagradas Escrituras como Padre, Hijo y EspÃritu Santo.
En segundo lugar: ¿El paÃs que queremos debe legalizar y despenalizar el aborto para convertirse en autor intelectual y cómplice silencioso de la matanza de miles de niños no nacidos? Creo que no. La gran mayorÃa de los ecuatorianos considera que el aborto es un crimen y no debe ser despenalizado. Sin embargo, un grupo de asambleÃstas pro aborto, usando en forma indebida el término soberanÃa del cuerpo, pretende legalizar un genocidio contra vidas inocentes utilizando la soberanÃa del bloque de las manos alzadas. El pueblo ecuatoriano no lo va a permitir.
En tercer lugar: ¿El paÃs que queremos debe aprobar el matrimonio o la unión de hecho entre personas del mismo sexo? Probablemente ese es el paÃs que quieren unos pocos asambleÃstas y un reducido número de personas desorientadas en su identidad sexual, pero no la gran mayorÃa de los ecuatorianos.
La unión entre personas del mismo sexo es un hecho anormal y antinatural que atenta contra la supervivencia de la humanidad, pues ese tipo de relación no tiene la capacidad de procrear y reproducirse. También pone en riesgo a otros sectores vulnerables de la sociedad como los niños que al ser adoptados por parejas del mismo sexo serán afectados en su identidad sexual y agredidos en salud espiritual, emocional y fÃsica.
¿Es ese el paÃs que queremos?, ¿el que esperamos entregarles a nuestras futuras generaciones? ¡Definitivamente no!
El paÃs que queremos no mata niños inocentes ni promueve la desorientación sexual. El paÃs que queremos se apoya en el Dios de la Biblia y anhela una nación digna, justa y solidaria.
Escrito por: Ps. Francisco Loor
Foto: ElUniverso
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“la gran mayorÃa de ecuatorianos” es el mismo argumento que utilizan los dictadores. Cuidado con ese análisis